En el solemne Tedeum, el obispo Braida afirmó que “estamos reunidos hoy para dar gracias a Dios por nuestra independencia como Nación”.

“Sabemos que este camino recorrido tuvo muchas dificultades y también el desafío de construir muchas veces con diferentes ciudadanos que tenían diferentes miradas e intereses, pero fue un camino en el que finalmente fuimos creciendo con una identidad propia. A cada época le toca construir su parte de la historia asumiendo sus propios desafíos y buscando un horizonte común que nos oriente el camino”, expuso.
Braida recalcó que “estamos en una época donde tenemos que realizar una profunda reflexión que nos lleve a poner en el centro el respeto, la dignidad de todo ser humano de modo especial de los más vulnerables”. “En épocas de profunda deshumanización tenemos el deber de permanecer profundamente humanos”, dijo replicando al Papa León.
En ese marco, Braida pidió que “no nos resignemos a bajar las persianas de la escucha y del diálogo, construir una patria para todos, una nación que sea hogar para todos vale la pena para ello dar lo mejor de uno mismo y de nuestras instituciones”.